He descubierto con gran gozo que mi móvil es una maravilla que poco ha de envidiar a los más sofisticados smartphones, y encima es bonito. Resulta que no sólo puedo utilizarlo como GPS para el coche, y escuchar la melodiosa voz indicándome que "en la rotonda tome la segunda salida", sino que también es una avisador (legal) de radares vía GPS (independiente del navegador) que funciona a las mil maravillas. Pero además, puedo guardar las rutas que recorremos sobre nuestras burras, dándome información de distancias, medias, máximas, alturas, perfiles, etc., totales y por tramos, pudiendo exportarlo a Google Earth o a un archivo GPX. Como ejemplo, os dejo el perfil y la ruta del domingo pasado a Campo Real. Por cierto, la maravilla de la técnica es un Nokia C5.
Sólo necesito que alguien me consiga una fundita para protegerlo durante las rutas y que me dure años…
0 comentarios:
Publicar un comentario